Hola, hola. Soy Maria y también soy parte de este blog tan jod******te abandonado. Vengo con un relato corto, muy corto si se compara con lo que suelo escribir. Yo también traigo una foto hecha por mí igual que David (es que los dos somos aficionados a la fotografía además de a la escritura :D).
Un foto simple para un relato igual de simple
La única esperanza que le quedaba para conseguir alejarse de aquella
oscuridad únicamente abatida por la luz de la Luna, consistía en partir con
ella. Aceptar su grácil mano y dejar atrás todo lo que tenía relación con
aquella maldición milenaria. Las tinieblas se esfumarían, pues ella poseía el
poder de disiparlas con su etérea e inmortal luz.
La Dama del Bosque deseaba socorrerle de la locura en que estaba
sumido. Salvarle. La soledad se volvería solo una ilusión, un lejano recuerdo,
si caminaba a su lado. Conseguiría al fin someter al sanguinario monstruo que
dominaba su voluntad cada Luna llena.
Ella era su redención y, aunque él ya hubiese perdido la cordura casi
por completo tiempo atrás, no era tan necio como para rechazar aquella
salvación vestida en un bello y elegante traje de hueso y carne.
Ella, la Dama de los Lobos, se convertiría en el bálsamo de su
damnificado espíritu salvaje.